Bradley: tenemos responsabilidad con nosotros mismos y los aficionados

Michael Bradley (camisa blanca) y Estados Unidos enfrentarán a Panamá en el partido por el tercer lugar de la Copa Oro de  CONCACAF  el 25 de Julio,  2015, en Chester, Pennsylvania. (Foto: Mexsport)

CHESTER, Pensilvania - Michael Bradley admitió que jugar por la medalla de bronce en cualquier competencia no significa mucho para él personalmente.
 
Dicho esto, el capitán de Estados Unidos espera que él y sus compañeros de equipo va a ir con el acelerador a fondo cuando se enfrenten el sábado en el PPL Park contra Panamá en partido por el tercer lugar de la Copa Oro CONCACAF 2015.
 
"Tenemos la responsabilidad con nosotros mismos, con nuestros aficionados, de ingresar a la cancha y jugar bien para competir y dar a cualquier persona que entre en el estadio un buen espectáculo y es lo que vamos a hacer", dijo antes de la sesión de entrenamiento del viernes.
 
Estados Unidos, cinco veces campeón de Copa Oro todavía se está lamiendo de las heridas después de una derrota 2-1 en semifinales ante Jamaica en Atlanta el miércoles. Estados Unidos después de ese revés, es la cuarta vez en la historia de la Copa Oro que no logró llegar a la final y la segunda ocasión vez que perdió en cualquier juego ante un equipo del Caribe jugado en suelo norteamericano.
 
Bradley firmemente negó las percepciones de aquellos que piensan que EUA  la tiene fácil en las competiciones de la CONCACAF.
 
"Hay una afirmación que la competencia está aumentando", sub rayó el volante de 27 años. "Nunca ha sido fácil. Nunca. He jugado en Copas de Oro, eliminatorias mundialistas. Estos duelos son muy disputados en todos los sentidos. Así que esa idea de que solían decir que todo era fácil para nosotros y ahora no lo es, no es cierto".
 
"En 2007, ganamos la Copa de Oro, qur tuvo partidos difíciles en todo el camino. En 2011, perdimos en la final, y tuvimos partidos difíciles en el trayecto. Ahora, en 2015, quedamos fuera en semifinales y también todo el recorrido fue difícil. "
 
Aunque las expectativas eran altas para llegar a la final y no ganarla, Bradley dijo que los estadounidenses nunca esperan que sea un juego de niños.
 
"No tenemos ningún derecho divino de ganar este torneo, para estar en la final". "No hay nadie en el interior de este grupo que piense eso. Cuando uno inicia un torneo sabiendo que va a ser una rutina y un desafío en todas las formas posibles, mental, física, la capacidad para hacerle frente a todo depende de uno mismo".

"Nuestro objetivo y compromiso nunca cambiaron." finalizó